domingo, 13 de junio de 2010

Aromas fragiles


Angel, L (2010)

Contemplando la inmensa noche, pude ver como las nubes hiban sucumbiendo la claridad del cielo estrellado, matando la luz que hacia brillar esta dulce velada con mi soledad.
Cerre los ojos para apreciar esta primer noche nublada, y poco a poco el aroma a frescura y tierra mojada hiban llenado mis fosas nazales con esta fragancia alucinante, dandome un placer anorgasmico que condujeron al camino de mi memoria, llevandome a mis mas profundos recurdos. Al momento de abrir mis ojos de nuevo me percaté que ya no estoy en mi ventana, estoy parado en mi patio descalzo. Sin importarme el hecho de como llegué ahí, decidí volver a cerrar los ojos y dejarme llevar.

Pasé por los recuerdos de mi niñez, dondé en los dias de lluvia solia jugar a brincar los charcos y también hacia barcos de papel, imaginando que eran reales y salian a explorar el mundo. El aroma a tierra mojada se hacia cada vez mas hipnotico, diriguendo mi mente hacia mi primer viaje al bosque. Era en Tapalpa, donde acampamos para pasar una semana familiar de vacaciones.

No podía creer como es que la escencia nocturna me conduciría a mis memorias que en ocaciones ignoraba. Sin embargo toda la dulzura estaria por terminar, ya que con el primer estruendo de un rayo mi mundo de los recuerdos se transformó en abismo llevandome al dolor, la soledad y mi decadencia.

Todo esta oscuro ahora y siento como se va marchitando mi alma poco a poco, como una rosa en un florero. Siento tu mirada penetrante y recorriendo cada parte de mi fragil cuerpo. Todo el amor y cariño que te dí, lo usaste para satisfacer a tu miedo a la soledad... a tu miedo de tí, dejandome en el abandono y con tus miedo.

Los rayos esporadicos se trasmutaron en tormenta, cada trueno ocultaba un alarido y la lluvia disimulaba mi llanto de sangre para conseguir un consuelo para mi alma. En esta noche rasgué el cielo por mi calma, explote mi dolor para aliviarlo, con mi llanto de sangre fertilzé el suelo donde quemé mi cuerpo para renacer de las cenizas en un hombre con un nuevo corazón.